Las hermanas gemelas nacieron unidas por el pecho y compartían órganos vitales: así es como lucen después de la separación

Las hermanas gemelas nacieron unidas por el pecho y compartían órganos vitales: así es como lucen después de la separación 😱😨

Estas gemelas siamesas nacieron unidas desde el pecho hasta la pelvis y compartían varios órganos vitales 😨. A primera vista, la separación parecía imposible, sin embargo, varios especialistas decidieron arriesgarse 😱.

Entre ambas tenían tres piernas: dos propias y una compartida en el centro, y después de la cirugía, a cada hermana le quedó una pierna.

Actualmente, las niñas tienen 10 años. Cada una se desplaza con ayuda de una prótesis y una silla de ruedas 😲. ¿Tienes curiosidad por saber cómo lucen hoy? Su foto fue mostrada en el primer comentario 👇👇

Erika y Eva Sandoval nacieron en agosto de 2014 en California. Eran gemelas siamesas unidas desde el pecho hasta la pelvis. Las niñas compartían el cuerpo desde el pecho hacia abajo: tenían un solo hígado, un solo tracto digestivo, una vejiga común e incluso un solo útero.

Entre las dos tenían tres piernas: dos propias y una compartida en el medio. Aunque cada una tenía su propia columna vertebral, corazón y pulmones, solo podían moverse y vivir juntas.

Los médicos sabían desde el principio que, sin una operación, las niñas no tendrían posibilidades de llevar una vida normal. Pero realizar la separación era increíblemente difícil: el más mínimo error podía costarles la vida a ambas.

Durante varios años los médicos las observaron hasta que sus cuerpos se fortalecieron. Solo en diciembre de 2016, cuando Erika y Eva cumplieron dos años, los médicos se atrevieron a realizar la cirugía.

Los cirujanos del Hospital Infantil de Stanford llevaron a cabo una intervención única que duró aproximadamente dieciocho horas.

Un equipo de más de cincuenta especialistas separó paso a paso sus órganos internos, vasos y tejidos, creando para cada niña un cuerpo completo. Después de la operación, las pequeñas pasaron un largo proceso de recuperación, aprendiendo nuevamente a sentarse, moverse y jugar.

Hoy en día, Erika y Eva viven una vida plena. Asisten a la escuela, aman dibujar y convivir con otros niños. Cada una se desplaza con una prótesis y una silla de ruedas, pero ambas siguen siendo increíblemente alegres y activas.

Sus padres cuentan que, a pesar de todas las pruebas que han pasado, las niñas mantienen un vínculo asombroso: se sienten mutuamente incluso a la distancia y siempre permanecen unidas, porque desde su nacimiento las une no solo la sangre, sino también la fuerza del amor y las ganas de vivir. ❤️